martes, 17 de marzo de 2009


Justamente ahora irrumpes en mi vida, con tu cuerpo exacto y ojos de asesino. Tarde como siempre, nos llega la fortuna.
Tu ibas con ella, yo iba con el, jugando a ser felices por desesperados, por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde,te vi y me viste, nos reconocimos enseguida, pero tarde; maldita sea la hora que encontré lo que soñé, tarde.
Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte, tanto inventarte, tanto buscarte por las calles como un loco, sin encontrarte y ahi va uno de tonto; por desesperado, confundiendo amor con compañia, y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja, te hace escoger con la cabeza lo que es del corazon, y no tengo nada contra ellos, la rabia es contra el tiempo, por ponerte junto a mi, tarde. Ganas de huir; de no verte ni la sombra, de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla, que nunca apareciste, que nunca has existido. Ganas de besarte ,de coincidir contigo, de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo, de mirarte a los ojos y decirte bienvenido. Pero llegamos tarde; te vi y me viste, nos reconocimos en seguida, pero tarde. Quizas en otras vidas, quizas en otras muertes. Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte, de acercarme a ti y golpearte con un beso, de fugarnos para siempre, sin daños a terceros...

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